{"id":1547,"date":"2025-02-27T10:28:39","date_gmt":"2025-02-27T10:28:39","guid":{"rendered":"https:\/\/commonspoly.cc\/?p=1547"},"modified":"2025-02-27T11:41:51","modified_gmt":"2025-02-27T11:41:51","slug":"el-ultimo-baile-nos-despedimos-de-commonspoly-tras-10-anos-de-aprendizajes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/el-ultimo-baile-nos-despedimos-de-commonspoly-tras-10-anos-de-aprendizajes","title":{"rendered":"El \u00faltimo baile: nos despedimos de Commonspoly tras 10 a\u00f1os de aprendizajes"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 2025 se cumplir\u00e1 una d\u00e9cada desde que la primera versi\u00f3n prototipo de Commonspoly viera la luz y ahora, tras un largo viaje que nos ha permitido mutar y profundizar en las preguntas que lo vieron nacer, nos detenemos a reflexionar sobre todo lo aprendido\u00a0 y anunciamos la liquidaci\u00f3n de las \u00faltimas 100 unidades f\u00edsicas del Commonspoly &#8211; Edici\u00f3n Verde.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La historia del Commonspoly es tambi\u00e9n una de las historias que explica c\u00f3mo hemos llegado hasta aqu\u00ed: 2015 fue el a\u00f1o de los debates en torno a la gobernanza participativa, hab\u00edan pasado cuatro a\u00f1os desde que la corrupci\u00f3n, las desigualdades y los recortes despertaran una ola de indignaci\u00f3n en las calles. En el estado Espa\u00f1ol, tras las acampadas, el legado del 15-M se qued\u00f3 en los barrios en forma de asambleas vecinales y de movimientos como las &#8216;mareas&#8217;, en defensa de los servicios p\u00fablicos y contra las privatizaciones. Ese a\u00f1o, por primera vez en casi 40 de democracia, las ciudades con mayor peso pol\u00edtico institucional del pa\u00eds no iban a estar gobernadas por ninguna fuerza pol\u00edtica establecida sino por las nuevas confluencias municipalistas, al mismo tiempo, muchas comunidades trataban de emplear todas las herramientas a su alcance para subvertir las l\u00f3gicas del poder hegem\u00f3nico. El reto y la posibilidad de una reestructuraci\u00f3n encaminada hacia la justicia social y el cuidado colectivo de los cuerpos y de los espacios que habitamos pasaba por desactivar los dispositivos que configuran las narrativas dominantes y la construcci\u00f3n de un imaginario aut\u00f3nomo y cr\u00edtico que abriera el arco a nuevas preguntas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-2985 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17150104576_f010f3e055_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"793\" height=\"529\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-2983 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17906955181_fd254269cc_b-1-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"784\" height=\"523\" \/><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cCaring for the city: Reclaim the commons\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> fue la tem\u00e1tica bajo la que se celebr\u00f3 el \u00faltimo festival de ZEMOS98 en ese mismo a\u00f1o, para entonces ya sab\u00edamos que esa cita ser\u00eda una despedida pero lo que no sab\u00edamos es que de ella nos llevar\u00edamos la semilla de lo que m\u00e1s adelante se convertir\u00eda en mucho m\u00e1s que un juego de mesa. El festival fue el contexto en el que un grupo de participantes se propuso corregir un malentendido hist\u00f3rico que, tras un siglo, hab\u00eda llegado a nuestros d\u00edas: el del dise\u00f1o original del Monopoly, uno de los juegos de mesa m\u00e1s vendidos del mundo:\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Elizabeth Maggie fue una ingeniera y escritora feminista estadounidense que en 1904 patent\u00f3 \u201cThe Landlord\u00b4s Game\u201d, un juego de mesa destinado a educar sobre las perversas consecuencias de los monopolios y la acumulaci\u00f3n de capitales. D\u00e9cadas despu\u00e9s, cuando los derechos de Lizzie ya hab\u00edan expirado, la compa\u00f1\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Parkers Brothers<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> adquiri\u00f3 el dise\u00f1o bajo el nombre de<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Monopoly<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> realizando algunos cambios sobre el tablero original para que, entre otras cosas, fuera m\u00e1s f\u00e1cil de jugar y arrebat\u00e1ndole su potencia original para convertirlo en un mecanismo dom\u00e9stico de celebraci\u00f3n y normalizaci\u00f3n de la privatizaci\u00f3n y la especulaci\u00f3n capitalista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el festival el grupo de trabajo se enfoc\u00f3, no tanto en restablecer el juego a su versi\u00f3n original, si no en piratear el tablero que todas conocemos, el del Monopoly, para convertirlo en un artefacto que expandiera la imaginaci\u00f3n de otros sistemas socioecon\u00f3micos posibles. La mesa de trabajo que concibi\u00f3 el dise\u00f1o del juego fue moderada por Guillermo Zapata y cont\u00f3 con la participaci\u00f3n de Vassilis Chryssos, Francisco Jurado, Jos\u00e9 Laulh\u00e9, Carmen Lozano, Rub\u00e9n Mart\u00ednez, Peter Matja\u0161i\u010d, Mar\u00eda G. Perulero, Virginia Benvenuti, Natxo Rodr\u00edguez, Igor Stokfisiewski, Menno Weijs, Carla Boserman y Mario Munera.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Justamente esa autor\u00eda colectiva deriv\u00f3 en algo interesante. Durante un tiempo el juego permaneci\u00f3 cuidadosamente guardado en nuestras oficinas. De vez en cuando alguien nos preguntaba por \u00e9l pero el respeto hacia esa colectividad hizo que el juego quedara en suspensi\u00f3n. No fue hasta el Idea Camp de 2016 que Vivian Paulissen y Menno Weijs (trabajadoras de ECF, la entidad organizadora del evento) se interesaron por tener un tablero impreso digitalmente y se hicieron varias partidas facilitadas por Carmen Lozano y Vassilis Chrysos. Gracias a ese impulso nos dimos cuenta de que hab\u00eda que hacer algo m\u00e1s y decidimos cuidar de esa semilla y canalizar los aprendizajes surgidos alrededor del potencial transformador de la idea de Commonspoly.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque no ten\u00edamos conocimiento en producci\u00f3n o distribuci\u00f3n de juegos de mesa, al a\u00f1o siguiente y en el marco del proyecto \u00abCulture, City and the Commons\u00bb decidimos imprimir 200 unidades del juego presentados en una precaria pero vistosa cajita de cart\u00f3n. Tambi\u00e9n se subi\u00f3 la primera versi\u00f3n online descargable y editable para fomentar su desarrollo bajo una autor\u00eda colectiva. As\u00ed nac\u00eda la segunda versi\u00f3n de Commonspoly, la primera seriada. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-2979 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17287573576_5f6a7e0d04_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"752\" height=\"502\" \/> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-2961\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/16691082794_0ba0267a4f_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"747\" height=\"498\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> <img loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-2957 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17313149005_c3f8388055_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"500\" \/><\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Ah\u00ed comenz\u00f3 una nueva etapa. En 2018 produjimos la tercera versi\u00f3n del juego, con modificaciones sustanciales y con una primera producci\u00f3n profesional. Quer\u00edamos que el juego lo pudiera tener cualquiera; montamos la web de Commonspoly y nos propusimos por primera vez su venta al gran p\u00fablico. Ten\u00edamos claro que quer\u00edamos que el juego pudiera seguir siendo descargado gratuitamente y que se produjeran nuevas versiones al margen de nuestro control, pero a la vez necesit\u00e1bamos sufragar gastos de impresi\u00f3n y de distribuci\u00f3n. El proyecto sigui\u00f3 siendo, tal y como se hab\u00eda concebido en un principio, un espacio de conversaci\u00f3n y redise\u00f1o continuo que acumulaba conocimientos a medida que proliferaba y llegaba a m\u00e1s personas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2991 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/17313145935_f089c9c3bc_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"716\" height=\"478\" \/><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empezaron a pasar cosas muy locas y muy bonitas: Una familia gallega nos escribi\u00f3 para decirnos que hab\u00edan tenido problemas para imprimirlo pero que hab\u00edan hecho una versi\u00f3n a mano de casi 1m2, el organizador de un Festival en Reino Unido nos cont\u00f3 que lo hab\u00edan traducido al esperanto, un chico de Hungr\u00eda nos cont\u00f3 que hab\u00eda desarrollado el dise\u00f1o de una caja que mejoraba la nuestra. Y,sobre todo, empezaron a llover las traducciones: al catal\u00e1n, al franc\u00e9s, al alem\u00e1n, al italiano\u2026Commonspoly empez\u00f3 a llegar a personas que no conoc\u00edamos de nada y que lo compraban a trav\u00e9s de la web. Todav\u00eda nos siguen llegando mensajes de festivales, escuelas, centros culturales o comunidades que han acogido al juego entre sus herramientas educativas.Una vez y gracias a la Fundaci\u00f3n Daniel y Nina Carasso se convirti\u00f3 en regalo de navidades para muchas Pudimos facilitarlo en sitios como el MACBA o en el Museo Reina Sof\u00eda. Pero tambi\u00e9n en peque\u00f1as librer\u00edas y centros sociales ocupados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2987 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/28269023066_d9c8761da5_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"723\" height=\"482\" \/> <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2953 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/28021535060_433399886d_k-292x300.jpg\" alt=\"\" width=\"567\" height=\"583\" \/> <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">En 2019, cuando la idea de imprimir el juego profesionalmente y distribuirlo a trav\u00e9s de Traficantes de Sue\u00f1os y su red de librer\u00edas independientes ya estaba asentada, comenz\u00f3 el dise\u00f1o colaborativo del Commonspoly &#8211; Edici\u00f3n verde. La cuarta y \u00faltima edici\u00f3n, esta vez\u00a0 biling\u00fce y mejorada. Tenemos que dar las gracias a Txelu Balboa, Carmen Lozano, Pablo Navarro y otras personas que participaron de forma desinteresada en ese co-dise\u00f1o. Tambi\u00e9n dar las gracias a ECF, que co-financi\u00f3 la impresi\u00f3n de esta edici\u00f3n. Un juego que inclu\u00eda un homenaje a muchas activistas de distintos lugares del mundo, incluyendo a algunas personas queridas como Moha Gerehou o Yayo Herrero. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2971 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/51293705466_83ae3f7fb6_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"691\" height=\"460\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2969 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/51292958002_0e2204c105_k-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"719\" height=\"479\" \/><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 2020 entramos a formar parte la red CreaTures, un proyecto de financiaci\u00f3n europea que, a trav\u00e9s de procesos de participaci\u00f3n directa y co-creaci\u00f3n, desarroll\u00f3 investigaciones en torno a pr\u00e1cticas creativas que compart\u00edan la intenci\u00f3n de apoyar la transformaci\u00f3n hacia una sociedad m\u00e1s sostenible. El proyecto inclu\u00eda Commonspoly como objeto de estudio, entre otras pr\u00e1cticas de otros agentes, en otros pa\u00edses. En el marco del proyecto,\u00a0 tras la irrupci\u00f3n de la crisis del COVID19 que oblig\u00f3 a alterar los planes previstos, se cre\u00f3 la red internacional de embajadores de Commonspoly en Portugal, Italia, Grecia y Finlandia. Esta red organiz\u00f3 una serie de partidas exhaustivamente documentadas con el fin de estudiar su potencial transformador.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En 2022 se produjo una nueva derivada: la Fundaci\u00f3n Cerezales nos llam\u00f3 para hacer una versi\u00f3n de Commonspoly adaptada al contexto de lucha medioambiental en la zona de la cant\u00e1brico-leonesa. De ah\u00ed nace \u00ab<\/span><a href=\"https:\/\/zemos98.org\/portfolio_page\/commonspoly-energias-futuras\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Commonspoly: Energ\u00edas Futuras<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">\u2019, un prototipo desarrollado en colaboraci\u00f3n con Guillermo Zapata y con un tablero dise\u00f1ado por Ricardo Barqu\u00edn. Este juego de mesa trata la problem\u00e1tica de las energ\u00edas renovables en el estado espa\u00f1ol y pone sobre la mesa el debate acerca del modelo que permite la instalaci\u00f3n indiscriminada de placas fotovoltaicas o molinos de viento por parte de grandes empresas vinculadas a la energ\u00eda, en zonas rurales en las que el impacto eco-social ser\u00e1 negativo a largo plazo.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">FOTO<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas cosas han pasado desde el \u00faltimo festival de ZEMOS98 en 2015 y, de forma similar a por aqu\u00e9l entonces coincidiendo con los 10 a\u00f1os de su nacimiento, sentimos que ha llegado el momento de cerrar un ciclo y despedirnos del Commonspoly, al menos tal y como lo hemos conocido hasta ahora,por lo que, cuando agotemos las \u00faltimas 100 unidades, no volveremos a editar el Commonspoly &#8211; Edici\u00f3n Verde aunque seguir\u00e1 disponible online para su libre descarga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante esta \u00faltima \u00faltima d\u00e9cada hemos aprendido mucho jugando y observando partidas, sabemos que el Commonspoly no ha llegado a ser perfecto y que son muchas sus limitaciones a la hora de reflejar las condiciones reales de la ciudad contempor\u00e1nea o profundizar sobre el fen\u00f3meno de la cooperaci\u00f3n y sus ingredientes, pero sin duda ha sido un dispositivo para la mediaci\u00f3n y la participaci\u00f3n que nos ha tra\u00eddo infinitas alegr\u00edas y momentos memorables, aqu\u00ed os dejamos s\u00f3lo una parte de los aprendizajes que nos ha dejado y que tambi\u00e9n nos sirven para la vida una vez se recogen las fichas:\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<h3><b>1. El juego como un acto de insurrecci\u00f3n e imaginaci\u00f3n colectiva<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Commonspoly ha sido una herramienta muy poderosa para agitar la activista que llevamos dentro:<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">durante la partida nos volvemos m\u00e1s humildes y curiosas, arriesgamos m\u00e1s, de forma desprejuiciada, hacemos preguntas que en otro contexto nos parecer\u00edan irrelevantes, desbordamos los l\u00edmites de lo imaginado. Las conversaciones se vuelven profundas e interesantes casi sin darnos cuenta porque solo estamos jugando. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cada partida es completamente diferente: es precisamente en las partes difusas o incompletas de Commonspoly donde reside su encanto, los mecanismos para conseguir la comunalizaci\u00f3n de los bienes pueden ser activados de maneras muy diferentes seg\u00fan el grupo y las din\u00e1micas que establezcan para encontrar soluciones innovadoras. Pero a veces te encuentras con alguien que decide robar puntos de Bienestar sin que el m\u00e1ster de juego se entere, poniendo en un dilema \u00e9tico a quienes juegan (a la vez que se parten de risa). <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Pero si hay algo interesante que ha pasado mientras jug\u00e1bamos es la proliferaci\u00f3n de rebeldes insurreccionistas que proponen nuevos cambios en las reglas del juego, tensionan los l\u00edmites y hasta boicotean las normas establecidas para la mejora y el disfrute pleno del acto com\u00fan de jugar juntas. Lejos de ser un problema para el desarrollo de las partidas estos actos de soberan\u00eda popular suelen ser un triunfo de la imaginaci\u00f3n colectiva.<\/span><\/p>\n<h3><b>2. Individualismo y pensamiento neoliberal pueden ser cuestionados a trav\u00e9s del humor y el juego<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ha sido muy interesante observar durante a\u00f1os como se enfrentaban diversas personas a Commonspoly. Especialmente cuando los jugadores est\u00e1n poco acostumbrados a juegos en los que ganar no se concibe como un acto individual, el sentido y los elementos del juego pueden parecer demasiados complejos al principio. En la mayor\u00eda de los casos no son necesarias demasiadas explicaciones y todo comienza a desenredarse jugando. Desde el punto de vista del observador, es muy interesante ver c\u00f3mo emerge la chispa de la estrategia com\u00fan una vez las mec\u00e1nicas del grupo est\u00e1n articuladas.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, jugar a ser el malo tambi\u00e9n puede molar. La figura del especulador en Commonspoly permite encarnar la crueldad y la banalidad neoliberal a trav\u00e9s de un antagonista que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la tradicional banca del Monopoly. Comprometido \u00fanicamente con la privatizaci\u00f3n de todos los recursos posibles del grupo y con las sanciones a quienes tratan de comunalizar los bienes, proporciona una catarsis colectiva a trav\u00e9s del humor. Somos conscientes de que los efectos del individualismo y el pensamiento neoliberal son bastante brutales. Pero necesitamos espacios para encarnarlo de forma que podamos cuestionarlo a partir de mecanismos c\u00f3micos. Disfrazarse del malo para re\u00edrnos de \u00e9l. Eso s\u00ed, nos referimos a jugar a ser malo, no a serlo de verdad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por \u00faltimo, no podemos olvidarnos de las Cartas de Situaci\u00f3n o las Cartas Globales: ambas aportan, a menudo a trav\u00e9s de situaciones inveros\u00edmiles o graciosas, una capa de ciencia ficci\u00f3n en el que las jugadoras ten\u00edan que enfrentarse a retos individuales tales como \u00abTe has convertido en intolerante al chocolate, pierdes bienestar\u00bb o \u00abHas entendido una performance sobre cambio clim\u00e1tico de 8 horas, ganas legitimidad\u00bb; o a retos globales como \u00abLas redes sociales colapsan por culpa de la muerte de Justin Beaber\u00bb. <\/span><\/p>\n<h3><b>3. Las peque\u00f1as acciones del juego ayudan a desbloquear dilemas abstractos<span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En torno a las partidas es posible que se desplieguen debates te\u00f3ricos intensos en torno a la terminolog\u00eda y la filosof\u00eda del juego, puede pasar tambi\u00e9n que la l\u00f3gica competitiva se traslade del tablero del juego al sparring dial\u00e9ctico, parte de la potencia del Commonspoly es activar esos debates. Pero es tambi\u00e9n muy interesante observar c\u00f3mo la misma filosof\u00eda de los comunes aparece de forma intuitiva a trav\u00e9s del juego a\u00fan cuando en el terreno intelectual no se ha llegado a un consenso. Cuando las jugadoras conectan con el colectivo y act\u00faan como una sola entidad tienden a coincidir en que no existen soluciones universales y que no se puede homogeneizar la realidad de cada contexto sino que es el colectivo qui\u00e9n puede acordar la mejor soluci\u00f3n para cada caso.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Otra de las cuestiones abstractas que quedan perfectamente encarnadas en el juego es que el bienestar y la legitimidad son activos comunitarios muy valiosos. Y en la realidad no tienen forma de moneda, pero s\u00ed en el juego: para participar y promover los cambios colectivos debemos contar con condiciones individuales que nos permitan llevar a cabo las acciones. En el juego la legitimidad y el bienestar necesarios son fichas que inevitablemente trataremos como monedas por mucho que sepamos lo que simbolizan pero, durante la partida (as\u00ed como en la vida real), la acci\u00f3n colectiva nunca tendr\u00e1 lugar si esos valores no aparecen en las jugadoras.<\/span><\/p>\n<h3><b>4. La colectividad se construye sin diluirnos del todo en el grupo<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los prejuicios que se cierne habitualmente sobre qui\u00e9n defiende modelos colectivos es que estos pueden generar un borrado del individuo y sus subjetividades. Es importante saber en qu\u00e9 somos mejores y tambi\u00e9n qu\u00e9 es mejor delegar en las otras para construir juntas el cambio social. Commonspoly propone unas habilidades concretas para cada tarjeta de jugadora de manera que se evidencia que, en la lucha por desprivatizar bienes, no a todas se nos da bien lo mismo y necesitamos entender nuestras virtudes y defectos como personas para ver qu\u00e9 es lo mejor que podemos aportar al grupo. Ell grupo se hace m\u00e1s fuerte cuando se identifica el valor individual de cada una y org\u00e1nicamente nos articulamos en torno a nuestras habilidades. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Asimismo, la chispa para la movilizaci\u00f3n colectiva a veces emerge de una persona capaz de\u00a0 inspirar al resto: es curioso que un juego que fomenta la cooperaci\u00f3n nos haya hecho aprender que hay ocasiones en las que la chispa de la colectividad emerge de la valent\u00eda de una persona que decide dar el paso de proponer hacer algo juntas. No queremos romantizar, pero hay ocasiones en las que la colectividad hace <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">click<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y se produce una marea de acciones que conducen hacia la victoria y, muchas veces, es fruto del despertar de una sola persona que rompe con los vicios del juego individual y consigue aunar las energ\u00edas y las capacidades del grupo para un fin com\u00fan.\u00a0<\/span><\/p>\n<h3><b>5. La importancia de celebrar la felicidad de cooperar<\/b><b><br \/>\n<\/b><b><\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El acto m\u00e1s poderoso en Commonspoly es la denominada Acci\u00f3n de Insurrecci\u00f3n Colectiva. Una reuni\u00f3n en el \u00c1gora Central del juego que remite a la idea de manifestaci\u00f3n, donde las jugadoras, normalmente exhaustas y con poco bienestar, hacen un desembolso de legitimidad colectiva para conseguir desprivatizar de golpe varios tipos de bienes, que en el juego pueden ser medioambientales. Hemos vivido muchas veces ese momento jugando y fue emocionante. Ver como varias personas se pon\u00edan de pie para celebrar la desprivatizaci\u00f3n masiva de bienes es una de las im\u00e1genes que quedar\u00e1 para siempre en nuestra memoria.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Al terminar la partida, se haya conseguido derrocar al especulador o no, el grupo siempre recuerda y revive con alegr\u00eda colectiva esos momentos en los que compartieron una comprensi\u00f3n com\u00fan de la participaci\u00f3n. A\u00fan sin la vertiente competitiva a la que el Monopoly y otros juegos nos tienen acostumbradas, muchas jugadoras coinciden en que el prop\u00f3sito de trabajo colaborativo puede ser mucho m\u00e1s intrigante y tambi\u00e9n divertido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No todo ha sido perfecto y por eso tenemos que aprovechar esta ocasi\u00f3n tambi\u00e9n para pedir disculpas. Con el objetivo de evitar distribuirlo en Amazon, contamos con una empresa de distribuci\u00f3n peque\u00f1ita y los precios de distribuci\u00f3n a determinados puntos lejos de Sevilla son muy caros. Adem\u00e1s, en algunos casos no pudimos proporcionar un buen seguimiento de los env\u00edos o tardamos demasiado en responder algunos mensajes, la verdad es que en algunos momentos no fuimos capaces de sostener la participaci\u00f3n que activ\u00f3 el juego. A lo que se sumaba que no ten\u00edamos nada de experiencia en distribuci\u00f3n de juegos de mesa as\u00ed que \u00a1Lo sentimos mucho!\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hoy en d\u00eda seguimos convencidas de que la lucha por el derecho a la ciudad se sigue dando tambi\u00e9n en los peque\u00f1os artefactos que a diario configuran nuestros sistemas de creencias y seguimos explorando y experimentando con formatos posibles que nos ayuden a imaginar respuestas para los retos del presente y su creciente complejidad. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Gracias a todas las que hab\u00e9is comprado el juego, a las que lo hab\u00e9is descargado y hackeado. Gracias a todas las que hab\u00e9is re\u00eddo y pensado jugando. Gracias a todas las que nos hab\u00e9is hecho sentir el cari\u00f1o por el juego. Commonspoly cierra una etapa pero cuidar los bienes comunes sigue siendo urgente y necesario. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nos vemos en las calles, en las redes\u2026 o en los juegos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\" wp-image-2965 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/52559020403_7479906dd4_o-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"709\" height=\"472\" \/><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" class=\"wp-image-2989 aligncenter\" src=\"http:\/\/zemos98.org\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/52558022132_84e3e96dc5_o-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"702\" height=\"468\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 2025 se cumplir\u00e1 una d\u00e9cada desde que la primera versi\u00f3n prototipo de Commonspoly viera la luz y ahora, tras un largo viaje que nos ha permitido mutar y profundizar en las preguntas que lo vieron nacer, nos detenemos a reflexionar sobre todo lo aprendido\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":1549,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false},"categories":[30,22],"tags":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/commonspoly.cc\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/Caja-commonspoly.jpg","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p9tvLA-oX","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547"}],"collection":[{"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1547"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1625,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1547\/revisions\/1625"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1549"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1547"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1547"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/commonspoly.cc\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1547"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}